¿Cambiar o no de carrera?

¿Alguna vez te has sentido estancado o, incluso, aburrido en tu trabajo actual y desearías haber estudiado algo diferente? ¿Siempre te interesó otra área, pero por miedo a pensar que no tenías las aptitudes necesarias, estudiaste algo completamente distinto? ¿Tu familia es de abogados y por eso decidiste seguir la tradición familiar, aunque lo tuyo no son las leyes? ¿Recibes un salario poco digno o tu profesión no es bien valorada?

Si respondiste que “sí” a una o más preguntas, no estás sol@. Y probablemente necesites empezar a considerar cambiar de carrera o simplemente adquirir nuevas habilidades para tener mejores oportunidades laborales.

Esto suena muy sencillo, pero no lo es. A todos nos da miedo el cambio, aunque sepamos que lo necesitamos urgentemente. Sin embargo, y aquí le doy la razón a esos gurús espirituales, sólo tenemos una vida y si no aprovechamos nuestro tiempo en algo que disfrutemos y que nos haga sentir plenos, siempre tendremos un sentimiento de arrepentimiento y frustración. Por esa razón es muy común encontrarse con gente mal encarada que no le gusta su trabajo, pero que no fue lo suficientemente valiente para decir “hasta aquí”, ya que salir de la comfort zone es un reto y un riesgo que debemos tomar si queremos lograr algo en la vida, y que no todos están dispuestos a hacer.

A continuación enlisto algunos de los errores más comunes a la hora de cambiar de carrera. Si te sientes identificado con alguno, es momento de que empieces a trabajar en él para que deje de bloquear tu desarrollo personal.

Error #1: Pensar que no eres capaz

Uno de los principales problemas que nos enfrentamos muchos profesionistas es que no queremos intentar algo nuevo porque creemos que a cierta edad ya es demasiado tarde para hacer cambios en nuestra vida, pero eso no es del todo cierto. A los 30 o más, ya tienes más claridad de lo que quieres y NO quieres en un trabajo y eso te ayuda a filtrar mejor, y también ya te conoces un poco más y sabes en qué eres bueno y en qué no.

Y no sólo la edad llega a ser un bloqueo mental. Pensar que somos buenos en una sola área es limitarse demasiado. Yo conocí a un australiano que estudió diseño gráfico, pero que también escribe libros (ya publicó uno) y ahora se dedica a desarrollar aplicaciones móviles y a dar pláticas sobre Blockchain y Bitcoin alrededor del mundo (ya hasta fue a Harvard a dar una conferencia sobre estos temas).

A veces, por miedo, no nos damos el permiso de conocer otros campos de conocimiento porque pensamos que no seremos buenos en ello pero ¿y si sí?

Lo que sí es verdad es que empezar algo desde cero causa incertidumbre y miedo al fracaso, pero si ustedes ya cuentan con experiencia en algún área, probablemente no tengan que cambiar completamente de carrera. Tal vez lo único que necesitan es especializarse.

Por ejemplo, en diseño UX hay muchos sociólogos y psicólogos a quienes les llamó la atención aplicar sus conocimientos a diseño de experiencia de usuario enfocado a productos y servicios digitales. Igualmente hay muchísimos diseñadores gráficos que de crear piezas para impresión o para redes sociales, decidieron mejor diseñar interfaces y aplicaciones web.

Si el cambio que quieren dar sí es de 180 grados, tampoco pasa nada. Según el portal Emagister, estudiar una carrera nueva después de los 30 tiene sus ventajas pues te encuentras en una etapa de madurez y tienes más claro y definido hacia dónde quieres llegar.

Además, ¿cuánta gente que logró tener el trabajo de sus sueños, lo consiguió después de los 30? Aquí sólo unos ejemplos:

La edad es sólo un número.

Error #2: Elegir una carrera sobresaturada

Un error muy común es escoger una carrera con mucha demanda y poca oferta. Si vas a cambiar de giro, esto lo debes de tener muy en cuenta. Yo estudié comunicación y decidí cambiar de profesión porque ésta es unas de las carreras más sobresaturadas y menos valoradas del país. ¿Eso en qué afecta?

En primer lugar, en una carrera como ésta es muy difícil sobresalir. Por eso, actualmente es muy común encontrarse con comunicólogos que también son diseñadores gráficos y también saben de community management y hasta de marketing, porque cada vez los empleadores te piden más y más habilidades para contratarte, pero la paga y las condiciones laborales no siempre son las mejores.

Yo salí de la carrera en el 2011 y la situación no ha cambiado. De acuerdo con cifras del IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad), comunicación todavía se encuentra entre las carreras peor pagadas en nuestro país, junto con Historia, Artes Plásticas, Música y Artes Escénicas.

Eso lo pude comprobar de primera mano, pues mis primeros salarios eran de risa. Me pagaban 1,750 pesos a la quincena por una jornada de medio tiempo. ¿Quién puede vivir con ese sueldo? Si tuviera que pagar renta, comida y más, no me alcanzaría ni comiendo huevo y frijoles todos los días.

Por esa razón, me dejé llevar por esa publicidad engañosa que circula mucho por las redes sociales hoy en día: estudié una maestría en el extranjero para hacer cine. Yo pensé que ésa sería la solución a mis problemas, y constantemente me decía a mí misma: “cuando regrese a México con un título de maestría de un país europeo, me van a llover ofertas laborales”. JA. Nada más alejado de la realidad.

No me puedo quejar. Conocí varias ciudades y países, hice amigos por todo el mundo, aprendí a estar completamente sola por un año y cachito en una ciudad, país y continente completamente diferente, y mi inglés mejoró muchísimo.

Hasta vivía cerca de un castillo

Sin embargo, esa inversión no me ayudó como esperaba porque al regresar, nadie estaba impresionado por mi maestría en Reino Unido.

¿La razón?

El problema era que yo seguía estudiando cosas de mi carrera; una disciplina, como ya dije, sobresaturada (como que muchos quieren ser cineastas, hoy en día).

Y no sólo yo viví esta amarga experiencia. Varios compañeros de la maestría que habían estudiado film production o drama, estaban en la misma situación que yo. Incluso, cuando volví a México, una amiga de la UNAM me dijo que también había pasado por lo mismo, pues había ido a Francia a estudiar un Master en Purchasing Management y llevaba 8 meses sin trabajo. Esto comprueba que no sólo a quienes estudiamos algo relacionado con artes y humanidades nos persiguen el desempleo, la informalidad y los bajos salarios.

Error #3: Falta de disciplina

Nada que valga la pena se consigue sin disciplina, constancia y dedicación. Además, iniciar una carrera from scratch no es igual a los 18 años que a los 30, 40 o 50 años. A una edad más adulta ya empiezas a tener más responsabilidades y tal vez tengas ya una familia a la que mantener y muchas cuentas por pagar, lo cual te dificultará la posibilidad de estudiar algo nuevo. Por este motivo, ser disciplinado debe ser algo que deba estar siempre presente en tu vida, hoy más que nunca, para que no termines renunciando a todo lo que te propongas.

Afortunadamente, la tecnología nos hace la vida un poco más fácil. Gracias al Internet, se puede tener acceso a varios cursos en línea donde podrás aprender las bases de lo que quieres estudiar. No es lo mismo que un curso presencial, pero funciona para dar el primer paso, sin presiones ni nada, y a tu propio ritmo.

Sí, es un esfuerzo MUY MUY grande estudiar, trabajar y atender una familia, pero a la larga, cuando veas los frutos de tu esfuerzo, verás que los desvelos y quedarse en casa para estudiar los fines de semana, valieron la pena.

Y si eres de los que ya están convencidos de que quieren cambiar de carrera, te invito a leer lo siguiente:

“No sigas tu pasión; mejor busca la oportunidad”.

Hace dos años me topé por casualidad con un video de Mike Rowe, CEO de mikeroweWORKS Foundation, titulado “Don’t follow your passion”. Ese video llamó mi atención porque iba totalmente en contra de lo que siempre hemos escuchado en casa y hasta en las películas.

Como él dice, no debemos confundir pasión con habilidad. Pone de ejemplo a todas esas personas que van a los castings de programas de talento como American Idol (en México, un símil serían La Academia y La Voz México) pensando que harán una carrera exitosa porque aman la música, pero desconocen que para “hacerla” en el mundo artístico (y prácticamente en cualquier otra disciplina), no sólo te debe gustar sino también debes de ser bueno en eso; es decir, tener la aptitud necesaria.

En este artículo me enfoco mucho al área tecnológica, pero no sólo aquí se encuentran oportunidades nuevas. También están en boga carreras relacionadas con el medio ambiente, con la medicina geriátrica, la genética y hasta de traductor de idiomas que casi nadie habla por su nivel de complejidad, como el chino mandarín y el árabe. Sólo es cuestión de buscar más allá y de estar abierto a nuevas opciones.

Y esto va ligado con…

Carreras nuevas

En mi trayectoria profesional he hecho también diseño gráfico, pues en una agencia de publicidad (sobre todo si es pequeña) luego te piden que ayudes a diseñar logos o pósters.

Entonces, cuando estaba buscando trabajo en diseño gráfico, me pasaba muy seguido que los reclutadores me preguntaban si de pura casualidad también sabía diseño web. Eso me sacaba de onda porque en su vacante no venía anunciado que el candidato debía tener esos conocimientos, pero supongo que no los pusieron porque, de lo contrario, casi nadie se hubiera postulado.

Y es que es muy raro que un diseñador gráfico o un comunicólogo sepa diseño web. De hecho, estrictamente, la carrera de diseño web NO EXISTE. El profesor Israel Gallegos, diseñador y desarrollador web, me dijo en una clase que web design surgió de una mezcla entre diseño gráfico y programación, pues quienes se dedican a esto son ingenieros en sistemas o desarrolladores web, que en el camino se fueron entrenando para también saber de diseño de interfaces. Lo mismo sucede con marketing digital y community management. Son áreas que todavía no son consideradas licenciaturas, pero que surgieron por las necesidades del mercado.

El diseño UX/UI también es una disciplina nueva en México, ya que casi nadie sabe qué es, para qué sirve y todavía muchas empresas desconocen las ventajas y beneficios que un buen diseño de experiencia de usuario le puede traer a un servicio o producto.

Lo más triste es que puedo apostar que muchos chicos que están en este momento buscando carrera, no les pasa por la mente, ni por equivocación, estudiar diseño UX/UI o análisis de datos (otra carrera emergente), por la simple y sencilla razón que ninguna de estas dos disciplinas son licenciaturas aún, pero tienen más futuro que algunas de las carreras que todo mundo estudia:

La tarea del Data Scientist se puede resumir en los siguientes pasos: extraer los datos, clasificarlos o “limpiarlos”, procesarlos a través de métodos estadísticos, visualizarlos y presentarlos en gráficas.

Tal como dicen los expertos, los datos son “petróleos en bruto”, por lo que a través del correcto análisis e interpretación de estos se puede desde predecir desastres naturales a ofrecer exactamente lo que el cliente o potencial cliente quiere para aumentar las ventas.

Fuente: https://noticias.universia.net.mx/educacion/noticia/2017/08/22/1155184/carreras-futuro-data-scientist.html

¿Por qué no darle una oportunidad a lo nuevo?

Cambios paulatinos

Yo te recomiendo que vayas paso a paso en este proceso. Por ejemplo, si te interesa aprender a programar, primero tómalo como un hobbie. Si ves que te gusta y que eres bueno en ello, busca dónde puedes estudiarlo a profundidad.

Lo más importante a la hora de tomar la decisión de cambio de carrera es que lo veas como una oportunidad para mejorar tu vida. De esta forma, en unos años, te agradecerás a ti mismo por haberte esforzado y haberte arriesgado a cambiar.

“Life is about evolving. Don’t stay in a situation that’s not helping you grow mentally, spiritually, and emotionally.” Anonymous

Y recuerda:

“Never follow your passion, but always bring it with you”

Suerte :)